Entendí



N

o sé cuándo comenzó, pero de pronto simplemente comencé a entender paulatinamente y como quien despierta de un profundo sueño, que, algunos sentimientos como el rencor, las quejas, el miedo, la culpa, te hacen vibrar con una frecuencia diferente a la naturaleza.

Un día entendí el cliché más proclamado en el mundo: el amor todo lo puede, es una energía contagiosa; y sentí la fortaleza de ese sentimiento poderoso.

Una vez en sintonía con la fuerza del amor, entendí; que el cambio viene desde adentro y no desde afuera.

Entendí; que nadie me envidia, ni nadie me puede lastimar si yo no sé lo permito.

Entendí; que el desapego si es bueno y colabora a dejar fluir las cosas con naturalidad. Porque nadie es de nadie, ni nada te pertenece pues estamos aquí de paso.

Entendí; que la naturaleza con su majestuosa generosidad me regala vida, para poder disfrutar por 24 horas de sus encantos, y me regala otras 24 horas más, para comenzar de nuevo, y así sucesivamente esas horas se van sumando y transformando en semanas, meses y años.

Entendí; que se aprende más escuchando que hablando, pero para poder escuchar primero debo dominar el ego, ese sentimiento complejo y reluciente que me vuelve adicto a su brillo. Opacando mi yo más genuino, deslumbrándome con el falso resplandor del éxito.

Entendí; que se aprende más de lo sencillo, que de las embrolladas teorías.

Entendí; que es un don ser agradecido, y que los dones hay que aceptarlos y agradecerlos.

Entendí; que ser feliz es un instante, pero estar en paz con uno mismo es para siempre.

Entendí; que aprendemos todos los días, y nunca se es demasiado viejo para comenzar a cultivar el alma.

Y entendí; que sólo puedo ocuparme de mi experiencia y mi vivir, que cada uno es dueño y señor de su vida, y que nadie cambia si no quiere, y que nadie vive si no siente, y que nadie ríe si no llora, y que nadie sufre si no se arriesga, y que la vida es un riesgo digno de ser vivido, y qué animarme a cultivar mi yo más genuino me permite brillar en sintonía con la luz de la naturaleza, convirtiéndola en amor que al fin y al cabo es el fin último y único de mi existir.

Gabriela Motta.  

06/01/2018.  

Bella Unión.  

Fotografía: Gabriela Motta.

Lectura recomendada:2017-2018




Disfruto de escribir porque me permite expandir mi imaginación haciéndome sentir libre.