Una topera con vistas

Cuenta el cuento que existía

En una topera oscura

Topitos que noche y día

Creaban normas absurdas.

 

Prohibido estaba alzar la voz,

Y comer viendo la tele,

Nada de ir en albornoz…

¡QUE EL SILENCIO EN LA TOPERA REINE!

 

En el cole los topitos

Se aburrían un montón,

Nunca cantaban a gritos

Ni jugaban al balón.

 

Pero el día había llegado…

Aunque nadie lo sabía

Un topito guapo y salado

Quien sus vidas cambiaría…

 

La profe les anunció

Que llegaba un compañero

Cuando la puerta se abrió…

Creyeron que era extranjero.

 

En sus ojitos de topo

Su mirada era distante…

Su caminar distraído,

Y se movía bastante.

 

Era como si el topito

En el mundo no estuviera…

¡De repente pego un grito

Que estremeció a la topera!.

 

Daba palmas sin parar

Daba voces sin porque,

Les pareció divertido

Y la magia empezó a nacer…

 

Los topitos inocentes

Le empezaron a imitar,

Las risas fueron surgiendo

Y se dejaron llevar…

 

¡Las normas ya no importaban!

Las habían olvidado,

Dentro de sus corazones

Se sentían hechizados.

 

Hasta los topos adultos

De esa magia se empaparon,

Y justo en ese momento

Sus vidas habían cambiado…

 

Esa noche en la topera

Todo fue pura emoción,

¡Ya no había quien durmiera

Entre risas y tambor!

 

Soñaron con luz del sol

Y con ventanas abiertas,

Con expresar la emoción,

Sin normas que cierren puertas.

 

Cumplieron todos los sueños

Que soñando habían soñado,

Y tal vez Macius sentiría

Que en su mundo habían entrado…

 

Aunque él nunca dijo nada

Ni salió de su topera,

A ese topito le amaban

Por lo que era y por lo que no era.

 

Cuenta el cuento que ahora existe

Una topera sin normas

En la que viven felices

Topos y topas muy monas.

 

Se aman y se respetan

Con virtudes y defectos

Aprecian las diferencias

Y nadie se cree perfecto.

 

Así pasó lo impensable…

Y empezaron a mirar

Con ojitos adorables

Que invitaban a soñar…

 

Por si aún no has entendido

Como aquí lograron ver…

Te diré que era un topito

Que era mago sin querer…

 

Hechizaba corazones

Con aplausos sin sentido…

Y entregaba mil amores

Con mirar al infinito…

FIN.

Escrito por:  Sara Godoy Gil